Vuelvo a caminar sobre el filo de la incertidumbre. Un pequeño movimiento de sÃstole o diástole puede acabar infartando la rutina. Yo, que soy de aquellos que solo son capaces de vivir entre cambios, riesgo e inestabilidad, me encuentro que el mundo no quiere seguirme y me siento solo entre jugadas conjugadas.
Intento aprender de todos aquellos que creen saber cuál es el modo de conservar la estabilidad emocional, de aquellos que se conforman con poco porque asumieron que intentar acaparar más de lo que deben puede conllevarles unos cuantos desencantos. Pero a mà esto me aburre, el tedio de su rutina me ayuda a no imitarles.
Vivir como si no hubiera mañana, borrar de mi vocabul