Dejar que los actos sean actos naturalmente, sin que sean forjadospara suceder...
Dejar que los ojos vean los pequeños detalles...
Lentamente dejar que las cosas que lo rodean esten siempre inertes como muebles inofensivos, para servirle cuando sea preciso y nunca causarle daños, ya sean estos morales, fÃsicos o psicológicos...