"Lo más preciado que tiene un ser humano, después de la vida, es la libertad".
No se con precisión de quien es esa frase, pero me gusta mucho y quiero compartirla.
Creo en Dios de todo corazón, admiro a los hombres y mujeres que trabajan, estudian y luchan honrradamente por su prosperidad y la de los suyos.
Valoro la educación como el eje fundamental del desarrollo humano, y concibo la libertad, el respeto y los deberes ciudadanos, como elementos claves para la mejor y más sana convivencia.
No creo en la polÃtica convencional basada en el clientelismo, la demagogia y la compra de conciencia; sà creo en la polÃtica como ciencia que persigue el bien común, aunque mi pen