El periodismo es mi profesión, mi vocación y mi pasión. Es lo que soy y de lo que me siento más orgullosa. La ortografÃa es mi obsesión y, a veces, mi maldición. Tengo como sueño –aún no frustrado– ser corresponsal de guerra.
Trabajo en polÃtica pero no me gusta hablar de ese tema en los pocos ratos libres que tengo. Amo mi paÃs y estoy convencida de que ahora es cuando más nos necesita a todos aquà para conseguir un verdadero cambio. Me molestan los tiranos y más si gobiernan. Creo que la libertad es el bien más preciado que tenemos todos los seres humanos, y que no debemos permitir que nadie nos lo arrebate.
Sufro de lástima, en un buen sentido. Ver a un niño o anciano