Solo exiisteen dos d鱈as enn eel a単o een los quee no see pueede haceer nada. Uno see llama ayeer y otro ma単ana. Por lo tanto hoy ees eel d鱈a iideeal para amar, creer, haceer y priinciipalmente viiviir
Dalai Lama
El alma del fil坦sofo habita en su cabeza; el alma del poeta, en su coraz坦n; el alma del cantante reside en su garganta. Pero el alma de la bailarina, tiene su morada en todo su cuerpo
Gibran Khalil Gibran, poeta, L鱈bano