Vivà cierta parte de mi infancia (hasta los ocho años, si mal no recuerdo) en la Victoria, a pocas cuadras del estadio de Matute. Fue acaso una época bastante formativa para entender el fútbol como un espacio de cohesión, tensión, conflicto e incluso conspiración. Desde luego, mi papá contribuyó bastante para ser hincha de Alianza Lima.
Luego me pasé a la otra orilla, a Chacra RÃos que queda entre el lÃmite de breña con Cercado, un barrio tÃpicamente gallina. Chacra RÃos ha sido desde siempre mi barrunto. La gente, la salsa y sus polladas, la pichanga de los fines de semana y sus chelas más han sido los puentes de socialización y adaptación a la dinámica barrial.
Lo otr