Caminamos hacia la meta de todo ser humano: ser felices aún en medio de la circunstancia más adversa, entendiendo por felicidad una actitud interior creativa, positiva, abierta, perdonadora, resilente, conciliadora, solidaria, buscando cada vez más una autoestima más sana y favorable para poder vivir sabiamente en la paz y quietud interior en donde se encuentra todo cuanto un ser humano puede anhelar.