o quiero que siga asÃ, porque con cada palabra, con cada sÃlaba, con cada sonido que sale de tus labios me estremezco, y aunque ya conozca tu voz (¿cómo no conocerla si es lo único que quiero oÃr?) cada vez que te escucho vuelvo a temblar y me vuelvo a enamorar de ti, una y cien veces.