Estamos en la cúspide de un cambio mundial increÃble. Una encrucijada donde tomamos decisiones que influirán en la vida en la Tierra bien en el futuro de lo que llamamos tiempo. Podemos abrir de par en par las puertas de las prisiones mentales y emocionales que han limitado la raza humana durante miles de años. O podemos permitir que los agentes de ese control terminen su Programa para la esclavitud mental, emocional, espiritual y fÃsica de cada hombre, mujer y niño en el planeta con un gobierno, ejército, banco central y moneda mundiales, apuntalado por una población con microchip.