Cada dÃa Dios me enseña a que lo mas bello de la vida no es aquello que luce y sobresale por ser perfecto, sino aquello que a pesar de su imperfección cada vez se vuelve mas bello ante los ojos de Dios...
Saber que en mi debilidad Dios se exalta mostrando su gloria y misericordia.
Saber que el amor y el respeto ante esas pequeñas cosas que no muestren mayor riqueza puedan ser lo mejor de mis experiencias.